Esta vez vamos a pasar el finde con la furgo por Cantabria, nos acercamos hasta los Valles Pasiegos.
Las cuencas siempre verdes de los ríos Pas, Pisueña (Carriedo) y Miera responden a la perfección al estereotipo más difundido de Cantabria: valles intrincados, pastizales que se pierden tras las lomas de las montañas y gentes de carácter reservado. Estos tres valles, contiguos y hasta hace poco incomunicados entre si por carretera (hoy en día circular no es un problema, excepto en las fuertes nevadas invernales), han estado ancestralmente comunicados precisamente a través de las montañas que los dividen, por la trashumancia de sus pobladores, los pasiegos. Los núcleos de población más importantes de la zona son Liérganes – cuya parte antigua ha sido declarada conjunto histórico-artístico, Villacarriedo y Selaya.
Las tierras pasiegas están pobladas desde hace siglos, y eso se refleja en el paisaje. Las cabañas pasiegas se encuentran diseminadas por todo el paisaje de pastos escarpados. Las Tres Villas Pasiegas: San Pedro del Romeral, Vega de Pas y San Roque de Riomiera son el mejor ejemplo de este modo de vida que sus gentes han sabido trasmitir de generación en generación. Los cuidadísimos prados, aunque creados por la mano del hombre a lo largo de los siglos, son un atributo más de un ecosistema en el que la naturaleza y los modos de vida tradicionales están muy integrados. El valle del Miera, con angostas gargantas excavadas en la roca por el río, es el más cerrado de la región, y en su encabezamiento se halla un circo glaciar. El bosque autóctono – avellano, fresnos, castaños, robles – se encuentra bastante reducido en favor de los prados.
El patrimonio histórico artístico de esta zona se encuentra muy diseminado. Destacan los conjuntos arquitectónicos de Vega de Pas y Esles, que recogen las características de la vivienda popular de estos valles y el Palacio de Soñanes, en Villacarriedo.
Realizamos una primera parada en Selaya y paramos en Casa El Macho para comprar un Sobao Pasiego para desayunar mañana.
Cruzamos varios puertos en el interior de los Valles Pasiegos con grandes vistas a los verdes prados y las montañas. Paramos en el
Mirador de la Braguia que tiene un pequeño merendero.
Llegamos a la pequeña aldea de
Pandillo donde acaba la carretera, muy cercana a Vega de Pas. Tenemos un pequeño parking donde dejar la furgo para hacer la ruta de hoy.
Cogemos el sendero que va hacia el Nacimiento del Río Pas y por el camino tenemos la pequeña
Vía Ferrata de Pandillo, en este enlace dejo más información de la ruta.
La verdad que es una ferrata fácil y cortita, pero con grandes vistas.
Llegamos al Nacimiento del Río Pas, con esta bonita cascada.
Bajamos a comer al
Área de autocaravanas de Vega de Pas, el pueblo más importante de los Valles Pasiegos, es un área muy tranquila, cerca tenemos también un merendero.
Después de comer subimos hacia el Puerto de Estacas de Trueba, para parar en la estación abandonada de Yera.
Damos una vuelta, cruzamos los pequeños túneles El Morro y El Morrito, visitamos los antiguos barracones y los túneles El Majoral y Empeñadiru.
Llegamos a la Boca Norte del Tunel de la Engaña.
Historia del Ferrocarril Santander Mediterráneo
El ferrocarril Santander-Mediterráneo tiene su origen en la reacción contra la política tarifaria desarrollada por la Compañía del Norte al hacerse cargo de la línea Alar-Santander, por esta razón surge en Cantabria el deseo de una nueva línea de acceso a la meseta, que uniera directamente el puerto de Santander con Burgos y Madrid. A esta nueva línea se la denomina Ferrocarril del meridiano porque las diversas poblaciones por las que se traza su recorrido están aproximadamente en el meridiano de Madrid. Se declaró la obra de utilidad pública pero se le negó la ayuda estatal, lo que hizo que tras la experiencia de la construcción del eje Alar-Santander se abandonara la idea.
Años más tarde la antigua idea de unir Santander con Burgos-Madrid fue reemplazada por otra más modesta: Unir Santander y Burgos aprovechando el tramo de ferrocarril de vía estrecha Santander- Ontaneda (1898) y enlazarlo con la línea Calatayud-Teruel-Sagunto-Valencia.
Con la Ley de FFCC Estratégicos y Secundarios de 1908 se contempló que fueran las provincias afectadas las que redactarán el proyecto y por parte del Ministerio de la Guerra se solicitó el ancho normal (1,67 m). El 12 de septiembre de 1924 se otorgó por parte del Estado el carácter de FFCC estratégico y las Diputaciones de Burgos, Soria, Zaragoza y Santander cedieron sus derechos a la sociedad anónima de capital inglés “Santander-Mediterráneo” que comenzó la ejecución de la obras en todas las provincias pero prorrogando la unión de Santander y Burgos a su paso por la cordillera cantábrica.
Se empezó a observar la anomalía de unir 415 km de vía ancha desde Valencia con FFCC de vía estrecha de Ontaneda (Santander) y así el Estado se reservó el derecho de estudiar un nuevo trazado. Se planteó en toda su amplitud la cuestión del paso de la divisoria y entre 1924 y 1934 se estudian un conjunto de alternativas, decidiéndose finalmente en enero de 1934 por el proyecto de Luis Rodríguez Arango y Miguel Escudero, llamada alternativamente “Arango-Escudero”, que atravesaba la cordillera cantábrica por el río Engaña al Valle del Pas y posteriormente al Valle del Pisueña para acabar en Santander.
Tramo de FFCC en Cantabria
La alternativa “Arango-Escudero” unía la línea ya construida por la compañía “Santander-Mediterráneo” desde Santelices (Valle de Soscueva-Burgos) y Santander. En Santelices a 3 km de Cidad, se desvía la línea pasando el río Nela por un viaducto en curva de 10 arcos, subiendo río arriba por el valle del río Engaña y atravesar la cordillera cantábrica por el túnel de 6976 m (Túnel La Engaña) y salir al Valle del Pas pasando por sus pequeños valles (Aján, Yera, Pandillo, Rucabao); atravesar después la divisoria entre el valle del Pas y el Pisueña por un túnel de 2 km (La Braguía) y pasando por las localidades de Selaya, Villacarriedo, San Martín, Sarón llegar finalmente a Santander.
El proyecto se dividió en 10 tramos empezando las obras en parte de ellos: Santander-Sarón y Santelices-La Engaña-Yera. Se construyeron cuatro estaciones: Boo de Guarnizo, Yera, La Engaña y Santelices; y se calaron seis túneles: Obregón, Morrito, Morro, Empeñadiro, Mayoral y La Engaña, considerado el túnel de base de 7 km de longitud y el más largo de España al día de hoy.
La alternativa Arango-Escudero se empezó a construir inmediatamente acabada la guerra civil española con la utilización de presos políticos en un principio y después con empresas privadas (ABC y PORTOLES). Se tardaron en realizar las obras veinte años con medios humanos en su mayor parte y muy poca maquinaria, paralizándose las obras en 1959 nada más inaugurarse el túnel de la Engaña. Desde esa fecha a nuestros días, la desidia, el abandono y el pillaje han deteriorado considerablemente una gran obra civil y arquitectónica que era modelo en los años en que construyó.



Cambiamos totalmente de tercio aunque continuamos en Cantabria y nos vamos hasta la costa, concretamente a Noja. En la playa de Trengandin tenemos el local Custom que tiene terrazas y cantidad de mesas, algunas de ellas con videoconsolas. Allí cenamos algo.
Detrás del local tenemos una amplia explanada donde se puede aparcar y allí dormimos con otras furgonetas.
El sitio es bonito y esta pegado a la playa, a la que vamos a ver el amanecer según nos levantamos.
Tras el pequeño paseo desayunamos tranquilamente en este bonito lugar.
La verdad que tenía ganas a este sitio y es todo un acierto.
Nos movemos hasta Liendo hasta la zona de la Playa de San Julian.
Pasamos por el Paso del francés y podemos contemplar de cerca la Ballena de Sonabia y los Ojos del Diablo.
En la propia Ermita de San Julian donde hemos aparcado tenemos una mesa donde aprovechamos a comer y donde acabamos el finde.